Nuestra Historia

La empresa fue fundada en junio de 1977 en la ciudad de Topolobampo, Sinaloa, en ese entonces con el nombre de Pescaharina de Topolobampo, S.A. de C.V.

A finales de 1987, sus fundadores deciden trasladarla a Guaymas, entrando en operaciones a partir de febrero de 1988 en esta ciudad, bajo el nombre de Pescaharina de Guaymas S.A. de C.V.

A finales del año 2002, sus socios fundadores deciden vender la empresa y para marzo de 2003 toma el control operativo y administrativo un nuevo consejo que hasta la fecha maneja la organización trazándose objetivos claros y definidos que lleven a la modernización de la industria.

Nuestra Flota

Nuestra Flota de captura consta de 4 embarcaciones Sardineras.

B.M. PEGUSA I: El barco de reciente creación, Tonelaje Bruto de 210 Toneladas.

B.M. SARDINA VI, con un tonelaje bruto de 190 Toneladas.

B.M. DON ISAAC, con un tonelaje bruto de 160 Toneladas.

B.M. PROESA I, con un tonelaje bruto de 160 Toneladas.

Cada embarcación debidamente equipada con su red de cerco sardinera y sus pango de aluminio.

Nuestra Giro

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El procesamiento de la harina y el aceite de pescado están basados en una tecnología que se ha desarrollado con considerables progresos e innovaciones en los últimos años.

El producto es obtenido por molturación y desecación de pescados enteros, de partes de éstos o de residuos de la industria conservera, a los que se puede haber extraído parte del aceite.

El proceso normal de fabricación se inicia con la cocción a 100ºC, durante unos 20 minutos. Posteriormente, el producto se prensa y se centrifuga para extraer parte del aceite. En el proceso se obtiene una fracción soluble que puede comercializarse independientemente (solubles de pescado o agua de cola) o reincorporarse a la harina. El último paso es la desecación de la harina hasta un máximo de 10% de humedad.

En las primeras etapas del proceso se añade un antioxidante para evitar el enranciamiento de la grasa y la posible combustión de la harina. Recientemente se han desarrollado nuevos procedimientos, como harinas especiales, harinas LT, los cuales se basan en la utilización de pescado entero fresco bien conservado y desecado a baja temperatura (menor a 70ºC).

El valor nutritivo de la harina va a depender en primer lugar del tipo de pescado seleccionado. Así, la harina de sardina tiene un contenido mayor en proteína (72% vs. 65%, como media) y menor en
cenizas (10% vs. 16-20%) que las harinas de origen sudamericano o las de pescado blanco. Esta última tiene un contenido en grasa inferior (5% vs. 9%) que los otros dos tipos.

Todas las operaciones en el proceso de producción son realizadas en forma automática y continua, para evitar la contaminación externa y la adulteración del producto con otros ingredientes proteicos.

El componente nutritivo más valioso de la harina de pescado es la proteína. Tiene una proporción ideal de aminoácidos esenciales altamente digestibles, que varía relativamente poco con el origen de la harina. Además, la proteína tiene una escasa antigenicidad, por lo que resulta muy adecuada en la producción de piensos destinados para la dieta de animales jóvenes. La harina de pescado se considera una excelente fuente de proteína, lisina y metionina by-pass en rumiantes, aunque por su baja palatabilidad (si no está bien procesada) su uso en vacas de leche debe limitarse a 0,5 kilogramo por día. La degradabilidad media de la proteína está en torno a 40%, pero es altamente variable, dependiendo del grado de deterioro durante el almacenamiento y de la cantidad de solubles reciclados.